¿Has llegado a notar que tienes “los dientes largos”? No es solo una cuestión estética. Esa sensación de que los dientes han crecido es en realidad una señal de que las encías se han retraído, y detrás de eso puede haber un problema periodontal que conviene tratar cuanto antes.
La recesión de encías es mucho más frecuente de lo que se piensa: según el Consejo General de Dentistas de España, el 60% de los adultos de entre 35 y 44 años ya presenta algún grado de recesión gingival, y esa cifra sube al 72% en mayores de 65 años. En nuestra clínica dental en Barrio del Pilar, vemos este problema con frecuencia, y lo que más nos sorprende es que la mayoría de pacientes no sabían que lo tenían.
Sigue leyendo porque lo que descubras aquí puede marcar la diferencia entre conservar tus dientes o perderlos.
¿Qué es exactamente la recesión de encías?
La recesión gingival, también conocida como retracción de encías o encías retraídas, es el proceso por el que el tejido de la encía se desplaza y va alejándose de la corona del diente, dejando al descubierto parte de la raíz. Esta zona expuesta no tiene esmalte protector, lo que la hace vulnerable a las bacterias, las caries radiculares y la sensibilidad dental.
A diferencia de otros problemas bucales, la recesión gingival rara vez duele en sus primeras fases, lo que explica por qué tantos pacientes llegan a consulta con un grado avanzado de retracción sin haber notado ningún síntoma previo relevante. Es precisamente esa ausencia de dolor lo que la convierte en un problema especialmente peligroso.
¿Por qué se retraen las encías?
Las causas más frecuentes que nuestros especialistas detectan en la clínica dental son:
- Enfermedad periodontal no tratada, que es la causa principal según la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA). En España, 8 millones de adultos presentan algún tipo de enfermedad periodontal, de los cuales 2 millones tienen periodontitis severa
- Cepillado agresivo o con cepillo de cerdas duras, que desgasta el tejido gingival de forma progresiva y es la causa más frecuente en pacientes jóvenes
- Maloclusión y dientes mal alineados, que generan una presión desigual sobre las encías favoreciendo la retracción
- Tabaquismo, que reduce el flujo sanguíneo en los tejidos periodontales y dificulta la cicatrización
- Factores genéticos, ya que existe predisposición hereditaria a tener encías más finas y vulnerables
¿Cómo saber si tengo las encía retraídas?
Aunque la recesión de encías no suele doler al principio, sí deja señales que conviene conocer:
- Sensibilidad dental al frío, al calor o a alimentos dulces que antes no tenías
- Sensación visual de que tus dientes parecen más largos de lo habitual
- Línea de la encía irregular o asimétrica entre distintos dientes
- Raíz del diente visible, con un cambio de color perceptible respecto a la corona
- Sangrado al cepillarte o al usar hilo dental
- Movilidad incipiente en algún diente en casos avanzados
Si reconoces más de uno de estos signos, lo más prudente es pedir una revisión periodontal en tu clínica dental de confianza antes de que la situación avance.
Tratamientos disponibles para la recesión de encías
El tratamiento dependerá del grado de retracción y de su causa subyacente. En Clínica Dental SIRO, nuestros especialistas en periodoncia evalúan cada caso de forma individualizada para plantear la solución más conservadora posible.
Raspado y alisado radicular
En fases iniciales, cuando la causa es la enfermedad periodontal, el primer paso es una limpieza profunda subgingival conocida como raspado y alisado radicular. Este procedimiento elimina la placa y el sarro acumulados bajo la línea de la encía, permitiendo que el tejido se estabilice y deje de retroceder.
Injerto gingival
Cuando la retracción ya es significativa y la raíz queda expuesta de forma visible, el injerto de tejido conectivo o el colgajo de reposicionamiento coronal son las técnicas más utilizadas para cubrir de nuevo la raíz y recuperar el contorno gingival. Son procedimientos realizados bajo anestesia local, con un postoperatorio generalmente leve.

Corrección del cepillado y hábitos
En casos causados por un cepillado agresivo, la solución pasa primero por corregir la técnica y cambiar a un cepillo de cerdas suaves o eléctrico, acompañado de un seguimiento periódico para valorar si la encía se estabiliza sin necesidad de cirugía.
¿Tiene solución la recesión de encías que ya se ha producido?
Esta es la pregunta que más plantean los pacientes a nuestros dentistas en Barrio del Pilar. La respuesta es matizada: la recesión ya producida no se revierte sola, pero sí puede tratarse quirúrgicamente para recuperar parte del tejido perdido. Lo que sí se puede hacer siempre, incluso sin cirugía, es detener su avance y estabilizar la situación.
Por eso, la clave está en actuar pronto: cuanto antes se diagnostica y trata, más tejido gingival se puede preservar y menos invasivo resulta el tratamiento.
Por qué atenderte en una clínica dental cercana en Barrio del Pilar
El tratamiento periodontal requiere varias fases y revisiones de mantenimiento cada tres o cuatro meses para garantizar que la enfermedad no avanza. Acudir a una clínica dental cercana en Barrio del Pilar facilita mucho este seguimiento, convirtiendo las revisiones en algo integrado en tu rutina y no en un trámite que se pospone.
En Clínica Dental SIRO, nuestros especialistas en periodoncia en Barrio del Pilar realizan un diagnóstico completo del estado de tus encías mediante sondaje periodontal y radiografías digitales, diseñando un plan de tratamiento adaptado a tu caso antes de proponer ninguna intervención.
Si has notado alguno de los síntomas descritos o simplemente llevas tiempo sin una revisión periodontal, no lo dejes para después. Pide tu cita hoy mismo y protege la base de tu sonrisa antes de que el problema avance.

¿Qué es la recesión de encías y por qué se produce?
La recesión gingival es la retracción del tejido de la encía que deja al descubierto la raíz del diente. Sus causas más frecuentes son la enfermedad periodontal, el cepillado agresivo, el tabaquismo y la predisposición genética.
¿Se puede recuperar la encía retraída sin cirugía?
Depende del grado de retracción. En fases iniciales se puede estabilizar con raspado y alisado radicular y corrección de hábitos. Cuando la retracción es significativa, el injerto gingival es la opción más eficaz para cubrir la raíz expuesta.
¿Cuándo debo ir al dentista si creo que tengo recesión de encías?
Lo antes posible. La recesión gingival rara vez duele hasta fases avanzadas, por lo que cualquier señal visual como dientes más largos, cambio de color en la raíz o sangrado al cepillarse es motivo suficiente para pedir una revisión periodontal.

